Cirugía de Válvulas Cardiacas

 

INTRODUCCIÓN.

No todas las enfermedades que afectan al corazón pueden ser curadas o paliadas con una intervención quirúrgica. Algunas de ellas solo pueden ser tratadas con fármacos y con medidas dietéticas y/o modificación de los hábitos de vida. Dentro de las que pueden ser curadas o mejoradas con una intervención quirúrgica, practicada por un cirujano cardiovascular en quirófano, se encuentra la siguiente: ENFERMEDADES DE LAS VÁLVULAS CARDIACAS

Todos tenemos cuatro válvulas cardiacas en el interior de nuestro corazón, llamadas mitral, aórtica, tricúspide y pulmonar. Estas válvulas se abren una vez y se cierran otra vez en cada latido cardiaco. Cuando funcionan normalmente se abren bien, sin oponer resistencia al paso de la sangre, y se cierran bien, sin permitir que parte de la sangre que ha ido hacia delante vuelva hacia atrás. Cada una de las válvulas puede presentar dos tipos de lesiones:

  • Estenosis: no abren bien y no dejan pasar toda la sangre necesaria.
  • Insuficiencia: consiste en que la válvula no se cierra bien del todo, permitiendo que parte de la sangre que ha ido hacia delante vuelva hacia atrás.
  • Además, una misma válvula puede presentar las dos lesiones.

Las personas que tiene esta enfermedad presentan soplos que se confirman con un ecocardiograma para valorar la severidad de la enfermedad valvular. Las causas son variadas: fiebre reumática, edad, infecciones, malformaciones de nacimiento, etc. La mayor parte de ellas hay que realizarlas con el corazón parado y en casos indicados con el corazón latiendo a través de la piel o por una pequeña incisión (TAVI).

Cuando hay alguna lesión de una o varias válvulas del corazón, éste se adapta a base de trabajar con más esfuerzo del normal. Pasados unos años generalmente, el esfuerzo “extra” que tiene que hacer el corazón en cada latido (el corazón late aproximadamente 36 millones de veces al año) produce una fatiga del mismo que no se resuelve si no se proporciona al paciente una o varias válvulas que abran y cierren bien. Este es el motivo de que haya que hacer alguna de las siguientes intervenciones: CIRUGÍA VALVULAR HABITUAL O CON MÍNIMA INVASIÓN.

Generalmente las válvulas dañadas son cambiadas por prótesis valvulares, que son válvulas artificiales aunque en ocasiones la válvula se puede reparar, lo cual es mejor opción cuando el resultado funcional es satisfactorio.

Existen dos tipos de válvulas artificiales: mecánicas y biológicas. Las válvulas mecánicas son para siempre pero obligan a tomar de por vida una medicación anticoagulante (warfarina o acenocumarina) que precisa de unos análisis de sangre periódicos para ajustar las dosis. Las válvulas biológicas sólo precisan este tratamiento durante un periodo corto de tiempo (3 a 6 meses) pero se deterioran con el paso de los años (10 a 20 años según la edad del paciente) y es preciso cambiarlas en una nueva operación por lo que están más indicadas en personas mayores de 65  años.

El cirujano decidirá cuál es la válvula más adecuada para usted y se lo planteará.

En nuestro grupo de Medicina Integral en Cardiocirugía (MEDINCAR) nos involucramos tanto en la fase prequirúrgica, transoperatoria y postquirúrgica. Personalizamos cada caso, brindando un servicio de calidad con resultados que reflejen la efectividad y eficiencia de los protocolos quirúrgicos para preservar la calidad de vida del paciente.

En la actualidad las cirugías de corazón se realizan de forma segura y con una recuperación progresiva, cambiando hábitos y cuidados necesarios hasta reincorporarse a su vida cotidiana, logrando una calidad de vida adecuada para la edad del paciente en donde puede regresar a sus actividades familiares, laborales y sociales.

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